
Lo que ganarás al volver a lo natural




mi camino de vuelta al origen
Hace 10 años vivía en una capital, usando lo que estaba de moda. Anticonceptivos, antidepresivos, cremas dermatológicas que prometían arreglar rápido lo que mi cuerpo estaba gritando: que algo no estaba bien.
Después de dejar las hormonas, mi piel se llenó del peor brote de acné que había tenido nunca. Probé lo que se recomendaba en mi mundo: cremas llenas de químicos y antibióticos, tratamientos dolorosos, maquillarme para taparme sabiendo que me hacía peor.

Mi punto límite fue la noche en que me desperté por el roce de la almohada contra mi cara terriblemente inflamada e irritada. Dejé de buscar soluciones afuera y corté de raíz con la industria nociva de ingredientes que no puedo pronunciar.
En 2017 hice un viaje de mochilera por 2 años (12 países, India, Tailandia y Brasil principalmente) en que vivencié otra manera de vivir: más simple, más cercana al origen.
Construí con barro, trabajé la huerta, encendí fuegos y conocí comunidades que honran los ciclos naturales. Me desteché y eso me conectó a los elementos y al ciclo lunar.
Cuando volví a Chile, viajé en mi kombi por el campo y empecé a mirarlo distinto a como lo hacía en los veranos de infancia. Lo que antes eran “plantas” ahora eran medicina. Ese verano, reconocí y honré por primera vez el lawen —la medicina del territorio que nombra el pueblo mapuche, originario del lugar donde nací.
Entendí que la Tierra siempre había estado ofreciendo lo que necesitaba, solo que yo no estaba sabiendo escucharla.
Empecé a estudiar las propiedades de las hierbas y a probar combinaciones simples.
Lo primero que probé fue una pasta dental, después de que me fuera imposible seguir metiéndome a la boca las pastas de sabores y colores tan artificiales. Desde ahí, todo se fue hilando de manera muy orgánica: cada preparación que tocaba mi piel la quise crear yo.
Mi piel sanó, mi cabello creció, y mi creatividad encontró una nueva forma de expresarse. Lo que comenzó como una búsqueda personal se transformó en una práctica cotidiana, y luego en lo que hoy comparto como Autocuidado Botánico.

Ahora vivo en la montaña, en Chiapas, México, criando a mis dos hijos y nutriéndolos de saberes herbales, relacionándome con los seres planta con los que habito, aprendiendo de las abuelas que saben más que cualquier libro.
Hacer mis preparaciones, enseñar a otras mujeres a sanarse a ellas y a sus familias, tener una línea de biocosmética presente en 5 tiendas y ofrecer una alternativa local a las farmacias y supermercados es, para mí, una forma de activismo: dejar de depender de la industria contaminante y extractivista, y volver a confiar en lo que crece cerca, en nuestra intuición y en nuestro olfato.







El curso Autocuidado Botánico está diseñado para que aprendas paso a paso a elaborar tus propios productos naturales — simples, efectivos y adaptados a tu entorno. Todas las recetas, técnicas y bases teóricas que te permitirán cuidar tu piel, tu cabello y tu hogar sin químicos ni dependencia de la industria. Es tu puerta a mayor bienestar, conexión a tu territorio y al deleite de tus sentidos.


Cada alumna llega buscando recetas, pero termina encontrando algo más profundo:
Preguntas Frecuentes (FAQ)
No necesitas saber nada de química ni haber hecho cosmética antes.
El curso está pensado para guiarte paso a paso, con materiales simples y explicaciones claras.
Este curso se adapta a tu ritmo. Puedes avanzar cuando quieras, pausar, volver atrás o repetir las clases. Tienes acceso de por vida a las clases y al ebook.
La intención es que aprendas las bases para que luego formules tus preparados cuando los necesites, sin prisas, con recetas que no requieren mucho tiempo de tu parte.
Para nada. Todo lo que necesitas se consigue fácilmente en tiendas de insumos cosméticos, en línea o directamente a productores locales. Muchas de las plantas que usarás crecen cerca de ti o puedes encontrarlas en herbolarios y mercados naturales.
🌿 La belleza natural no está en lo exótico, sino en lo que florece en tu propio entorno.
Sí. Sus resultados son reales, más profundos y sostenibles.
A diferencia de los productos industriales, que pueden mostrar cambios rápidos a costa de alterar el equilibrio natural de tu piel (y afectar otros órganos como hígado y riñones), las fórmulas botánicas trabajan a favor de tu cuerpo, no en su contra.
Con el tiempo, tu piel se fortalece, se equilibra y recupera su vitalidad natural, sin depender de químicos que dañan a largo plazo ni de marcas que te mantienen atada al consumo constante.
Las recetas naturales pueden parecer simples, pero si les permites actuar a su tiempo, cada ingrediente vegetal te mostrará sus propiedades activas que pueden hidratar, regenerar y equilibrar la piel de forma segura y efectiva. La eficacia está en entender la naturaleza, no en replicar la industria.
Confío en la transformación que ofrece este curso, pero también en tu libertad.
Por eso tienes una garantía de 7 días para solicitar la devolución si sientes que no es para ti.
vuelve a confiar en lo que creas con tus manos
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